Este proyecto de Claudio Byern Boyd, emitido por primera vez en el primer canal de Televisión Española en la primavera de 1985, los sábados a la hora de comer (15h00), trataba de transmitir, de forma pedagógica, valores como la ecología y el sentido de la amistad. Para ello se creó un personaje, David de Upsala, un gnomo de casi 400 años de edad (los 400 años son el límite de edad en el mundo de los gnomos, y quizás se pensó en que la edad del personaje estuviera cerca de ese límite para cumplir con el formato clásico de las series animadas en Televisión Española: 26 capítulos por temporada), que nos iría mostrando esos valores a través de sus aventuras.

 

En primer lugar, en cada capítulo de la serie, lo primero que podíamos escuchar era la inmortal canción de entrada a la serie, "Soy un Gnomo", con una pequeña introducción al porqué de la serie, y una simpática y rítmica presentación del personaje principal y de sus cualidades. Veámosla:

 


¡Cuántas veces habremos cantado esta canción!

 

David es un gnomo que mide 15cm de altura (más o menos, lo que un pene medio), y pesa lo mismo que un pene: unos 200 a 300 gr (sí, hay penes que pesan un cuarto de kilo, ¿qué pasa?) Según El Libro Secreto de los Gnomos, comercializado por Círculo de Lectores en España, al mismo tiempo que la serie era emitida por TVE, así como la colección El Maravilloso Mundo de los Gnomos  (editada por Planeta antes del chollo de Érase una vez el Cuerpo Humano y El Gran Rallye de La Vuelta Al Mundo), los gnomos son unos señores que, proporcionalmente a nosotros, tienen una fuerza siete veces superior, viven cinco veces más tiempo (hasta 400 años), utilizan a los zorros y zorras del bosque como vehículo, y se ponen un capirote cuando van por faena (vamos, igual que el pene de un aficionado al relax profesional… :lol: )

 

Hasta ahora, he hecho una descripción de los gnomos con un cierto sarcasmo (no es para menos, dada la naturaleza naïf de la historia), pero sin mala intención. Realmente es curiosa la leyenda de unos señores minúsculos que, habiendo tantas especies animales chungas en el bosque, tienen como enemigos a los trolls (como casi cualquier administrador de foros de Internet), con la particularidad de que estos trolls a los que los gnomos se enfrentaban eran como monos de un metro de altura, aproximadamente, llenos de pelo, sucios, gordos y tontos (joder, como los trolls que andan por los foros… :lol: ) Los trolls que nos ocupan, en esta serie, se llamaban Pat, Pot, Poopey y el jefazo, Holley. Siendo una serie española, les podrían haber puesto Remigio, Eulogio, Sempronio y Manué, pero no, les pusieron nombres anglosajones, como aludiendo, así como quien no quiere la cosa, al equivalente grande, fuerte y tonto por excelencia… ¡Hey, que yo no he mencionado Estados Uni… Huys…!

 

En El Libro Secreto de los Gnomos, distribuido por Círculo de Lectores, podíamos ver un completo bestiario de personajes mitológicos que no llegaron a aparecer en la serie, pero que parece ser que a los autores del mismo les hizo gracia incluir, como el Sorbemocos (o Chupacabras), los Elfos, los Trasgos… En fin, bichos de mal vivir, que hoy en día no tendrían que esconderse en el bosque, sino que podrían vivir de la limosna en el centro de Madrid, como los perroflautas.

 

Volviendo a la serie… La comercialización de libros y colecciones de dudoso rigor didáctico a consecuencia del éxito de ésta (quien no vió el último capítulo de David el Gnomo es que, o no había nacido, o estaba con la empanada encima) fue todo un soplo de aire fresco para las editoriales de la época, como demuestra el hecho de que RBA y Planeta pugnaran por la licencia de la serie y, al final, unos sacaron la colección El Maravilloso Mundo de los Gnomos y los otros comercializaron en España El Libro Secreto de los Gnomos. Algo inaudito, ya que "David, El Gnomo" se estaba aún emitiendo cuando uno ya tenía media colección en la estantería de turno, así como El Libro Secreto de los Gnomos, lleno de gilipolleces y paridas que ahora, al verlo más de 20 años después, te paras a pensar si es que en las editoriales pagaban una parte de los emolumentos en costo del barato…

 

Las movidas de las editoriales, con su afán de comercializarlo todo, rompieron el encanto de la serie, que lo tenía (y aún hoy sigue siendo considerada una de las mejores series de animación emitidas en toda la historia de la televisión en España) Al final, Planeta compró todas esas editoriales "menores" y ahora ya no hay dudas al respecto de las licencias… Aunque también es cierto que Bollycao sacó alguna que otra promoción de pegatinas engomadas de la serie, que se vendieron unos chicles de David el Gnomo durante varios años, así como que Danone sacó un álbum de cromos que venía de regalo con sus productos. Vamos, que el que diga que no era una serie de alto valor comercial es que no sabe de lo que habla…

 

Vamos a centrarnos de nuevo en el meollo de la cuestión, en el argumento base de los episodios: David de Upsala es un eminente médico gnomo, que presta sus servicios, desinteresadamente, a todas las criaturas del bosque que lo necesitan, así como hace visitas allá donde sea requerida su presencia, debido a su fama de eminente doctor. Las aventuras parten de ahí, y de que los servicios, por las características físicas propias de los gnomos, son algo más peliagudos de lo que debieran (Como en el episodio en el que tenía que subir los 3000 escalones para poder recuperar la piedra sin sombra, y Lisa le acompaña, quedando los dos exhaustos cuando consiguen llegar hasta el dichoso pedrusco). De vez en cuando tienen alguna que otra sorpresa, provocada por los trolls, cuya única intención era hacerles putadas verdaderamente gordas a los gnomos, contándose con los dedos de la mano los individuos que hubieran salido airosos de un encuentro con los trolls sin perder un brazo, una pierna… O la vida.

 

Los trolls tienen una peculiaridad, y es que la luz del sol les convierte en piedra (a los trolls de Internet, la luz del sol sólo les hace daño en los ojos). En uno de los episodios, David consigue que los cuatro impresentables presencien un amanecer, hecho que concluyó convirtiéndose los cuatro bichos en  cuatro lotes de repuestos para la casa Clipper (la de los mecheros), por lo que supongo que David se sacó un buen fajo y le pudo poner una silla ergonómica al zorro Swift, su inseparable amigo y taxista de ocasión.

 

Este es otro del que habría que hablar. Supongo que Ramón Langa (la voz en español de Bruce Willis, y la "voz" del zorro Swift en la serie) tuvo que andar traumatizado año y pico, cobrando sólo por jadear delante de un micro, y encima, sin que le pusiesen una hembra desnuda en la pantalla. La verdad es que hizo todo un papelón, jadeando en el momento apropiado, realizando unas pausas dramáticas de la hostia y, sobretodo, aullando en el último capítulo (¿Desde cuándo los zorros aúllan? ¿Acaso Swift estaba estudiando idiomas y le dió por despedirse en "lobés"?) Tremendo. Veamos los últimos minutos del último capítulo de David el Gnomo:

 


Estos son los 10 minutos más tristes de la Televisión de nuestra infancia.

 

Recordar este episodio me trae una enorme cantidad de recuerdos que se agolpan en mi cabeza, porque tenía siete años y era consciente de que la muerte es la muerte. Y, sin embargo, ves ahí que los gnomos, como si tuvieran una programación interna, después de vivir 400 años se transforman en almendros. Un poco desconcertante, ¿no? Es como decir: "mamá, no voy a comer almendras, no sea que vengan de David el Gnomo", y, obviamente, no es de personas educadas comerse las almendras de David el Gnomo, al menos, no sin afeitar… Por cierto, que los árboles en los que se transforman son almendros, pero el fruto que parece verse justo al convertirse David y Lisa parece más una ciruela, o una manzana. ¿Almendros que dan manzanas? ¿Qué pensarán los del turrón? 

 

Tiene guasa también el zorro Swift: Lisa le encomienda el cuidado de los ratones (que mira que viven años, los jodíos…) y éste coge y se va con una zorra (entiéndase, en el buen sentido, incluso si ella fuera de otra especie… :lol: )

 

En fin, que la vida sigue y los gnomos pasan a vivirla en estado vegetal (nunca mejor dicho). Otra falacia, como la de que son, proporcionalmente, siete veces más fuertes que nosotros (que se chulea de ello en la canción), y luego resulta que alguien se saca de la manga una teoría científica, llamada Ley Cuadrado-Cúbica, en la que se explica claramente que, un hombre cuya estructura física convencional viera reducido su tamaño al de un pene medio (como David el Gnomo), tendría una fuerza casi 12 veces superior, proporcionalmente, a la que tendría a su tamaño. Lo que quiere decir que David el Gnomo, realmente, era poco más que un mierdecilla (físicamente hablando, claro, y siempre desde el respeto…)

 

Las bases de esta Ley residen en la fuerza que cualquier ser vivo puede desarrollar, e implica ésta, directamente con la sección transversal de huesos y músculos implicados en el desarrollo de una actividad física. Lo que importa es el número de fibras musculares que intervienen en el proceso, siendo que el peso de ese ser vivo está relacionado, directamente, con el área muscular. De esta forma, mientras el número de fibras musculares varía con el cuadrado del tamaño, el volúmen varía con el cubo del tamaño. Es decir, que si un hombre convencional, de 1.80 de altura y 84 kilogramos de peso, pudiera ser comprimido a la mitad de su tamaño, su área muscular se habría reducido a la cuarta parte, pero su peso se habría reducido a la octava parte (10.5 kilogramos), y sería capaz de levantar éste dos veces (siempre que, a tamaño normal, ese hombre pudiera con su propio cuerpo), pues su fuerza sería dos veces mayor. Así, si consiguiéramos que un hombre tuviera el tamaño de David el Gnomo, su fuerza sería casi 12 veces superior (proporcionalmente) a la que tendría a tamaño normal. Si David aseguraba que era 7 veces más fuerte que tú, tenemos que David es un tercio menos fuerte que tú, o sea, un mierdecilla.

 

Vamos a terminar el artículo de la misma forma que terminaba la serie, con los créditos de la misma: